Crónicas de violencia sobre un pueblo invisible

Lejos de ser advenedizos o recién llegados, los Rrom (Gitanos) habitan en lo que hoy es Colombia desde la época de la dominación hispánica muchos siglos antes del establecimiento de la actual República. Originarios del norte de la India, hacia el año mil de nuestra era, los Rrom dieron inicio a una gran diáspora que aún hoy en día no concluye y que los ha diseminado por los cinco continentes.

Reporteros de Colombia, con el apoyo de Revista Número, retratan cómo el pueblo Rrom ha sido afectado por el conflicto armado.

Pescadores sin río y sin mar en el Pacífico nariñense

“El hombre levantó el machete y lo dejó caer con fuerza sobre el borde del bote ¡Casi me mocha la mano! (…). Si no es porque me lanzo al agua me mata”. La escena, como sacada de una película, no proviene de la ficción.

Conflicto urbano en Medellín ¿Hacia el surgir de un nuevo capo?

En materia de orden público, Medellín vive días de relativa tranquilidad. Luego de los graves hechos ocurridos durante el primer semestre, las últimas semanas han estado marcadas por un significativo descenso en los homicidios y las confrontaciones armadas, incluso sus epicentros de la violencia urbana.

Yo te violo, tú te callas

Mary Luz Avendaño
Reporteros de Colombia*
Históricamente los grupos al margen de la ley han utilizado el cuerpo de las mujeres como botín de guerra para causar daño a su enemigo. La violencia sexual en el conflicto armado en Colombia ha dejado miles de víctimas, sin embargo, el temor al machismo y a concepciones religiosas, la vergüenza y el desconocimiento frente a que se trata de un delito, no permite que las personas denuncien.

El 3 de agosto de 2003, en algún municipio del norte de Antioquia, los paramilitares protagonizaron otro hecho de barbarie que marcaría la vida de una pequeña de tan sólo 14 años. Ese día, Leidy iba para su casa en zona rural de esa localidad, cuyo nombre se omite por petición de ella.

Narcotráfico al menudeo, tras la violencia en Cali

Reporteros de Colombia**

Es domingo. Una motocicleta de la policía llega a la puerta de urgencias del Hospital Mario Correa Rengifo en el sur de Cali. El agente pide afanosamente una camilla, mientras baja a un hombre al que le han propinado cinco disparos. El herido entra cargado, pero antes de llegar al quirófano se muere.